viernes, 16 de febrero de 2018



Hoy millones de palestinos recuerdan el día de la Nakba (el día de la catástrofe). Al-Nakba significa catástrofe en árabe. El 15 de mayo de 1948 comenzó el gran despojo de sus tierras, realizada por la ocupación israelí. El 14 de mayo de ese año, vencía a la medianoche el poder que el Reino Unido tenía para administrar esas tierras (Mandato Británico de Palestina), lo que fue aprovechado por los sionistas para auto declarar su independencia y la creación de lo que ellos llamaron el “Estado judío”. Ben Gurión, el líder del la Organización Mundial de Sionistas, leyó la declaración de "independencia" diciendo que era el pleno derecho de los judíos, tener justo ahí, su nación. Los palestinos, ayudados por miles de egipcios, sirios, libaneses e iraquíes se lanzaron a defender sus tierras. Los sionistas israelíes respondieron y comenzó una guerra que duraría más de un año. El sionismo internacional terminó despojando a los palestinos de sus tierras, cientos de miles se quedaron sin vivienda ni raíces. Toda esta tragedia para los palestinos está sustentada en un plan mayor, la Declaración de Balfour, la del ministro británico. Era una carta donde expresaba que el Reino Unido apoyaría la construcción del Estado judío en la región que administraba en Palestina, y que haría todo lo posible para que llegara a buen término. La carta fue dirigida al barón Lionel Walter Rothschild, nada más ni nada menos uno de los miembros de la familia Rothschild que gobierna el mundo con su dinero. Desde entonces y hasta ahora, el expansionismo israelí no ha frenado ni ha sido frenado. Este 15 de mayo, en los territorios ocupados estallaron choques entre policías de régimen israelí y manifestantes palestinos, durante las marchas que conmemoran el 69º aniversario del Día de la Nakba, día de la destrucción de familias. Desde ahí, hoy pidieron a la comunidad internacional que no tienda la mano al régimen israelí hasta que la causa palestina se haga realidad. "Una vez más, llamamos claramente a los países árabes e islámicos y a todos los países del mundo a detener cualquier normalización de las relaciones con el ocupante hasta que este abandone nuestra tierra”. No hay cabida para la normalización de las relaciones con esta ocupación. No hay posibilidad de normalización con esta ocupación, ya sea política, económica o de seguridad, declara Jalil al-Haya, uno de los líderes del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS). Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1948, más de 700 000 palestinos fueron desposeídos de sus hogares, y sus descendientes, hoy más de cinco millones repartidos en su mayoría entre la Franja de Gaza, Cisjordania, Siria y El Líbano, han heredado una historia de exilio y desplazamiento. ¿Cuál es el futuro para los palestinos? ¿Cuál es el futuro para régimen de Israel? ¿Por qué el mundo permitió y permite este conflicto que ha derramado tanta sangre? La resolución 181 de la ONU de 1947 establecía el fin del mandato británico y el establecimiento de un Estado Judío, ¿Porqué Rusia apoyó a los judíos para que se implementara esa resolución de la ONU y se creara el Estado judío y curiosamente Estados Unidos no? ¿Por qué el día de la Nakba, ahí sí, régimen de Tel Aviv fue apoyado por las dos potencias, Rusia y Estados Unidos, esto provocó que Israel se hinchara de poder? ¿Por qué la Declaración de Balfour fue dirigida a uno de los miembros de la familia Rothschild, familia de banqueros que controla parte del dinero del mundo? ¿La Nakba, la catástrofe para los palestinos y el establecimiento del Estado judío, fue un objetivo que se viene planeando desde hace siglos manipulando a las naciones? ¿El régimen de Israel y Palestina tendrán una batalla final? En Detrás de la Razón, preguntamos. Apoyamos la idea de justicia en cada quién y cuestionamos todo. Los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los gobiernos ni los medios de comunicación. El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde. Por Roberto de la Madrid

https://www.youtube.com/watch?v=GqY6v2M31MM

lunes, 12 de febrero de 2018

Exministro israelí: Nadie ha matado a tantos palestinos como yo

El exministro israelí para asuntos militares Moshe Yaalon durante una rueda de prensa en Al-Quds 
El exministro israelí para asuntos militares Moshe Yaalon afirma que ningún miembro del régimen de Israel ha matado a tantos palestinos como él.
“No hay entre los líderes del gobierno israelí o entre los diputados del parlamento nadie que pueda decir que ha matado más que yo”, dijo el sábado Yaalon durante un acto en un instituto de los estudios estratégicos en los territorios ocupados.
Las declaraciones de Yaalon aludían a la reciente condena a 18 meses de prisión de Elor Azaria, posteriormente degradado a soldado, quien a principios de 2016 remató con su fusil a un palestino desarmado, herido e inmovilizado en el suelo en la ciudad cisjordana de Al-Jalil (Hebrón). Yaalon fue uno de los que pidió su indulto.
Los grupos de derechos humanos argumentan que la sentencia es demasiado indulgente sobre una persona que ni siquiera ha expresado pesar por su crimen. “Perdonar a Azaria o reducir su castigo solo alentaría la impunidad por quitar ilegalmente la vida de otra persona”, precisa la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW).
A continuación, el exministro israelí subrayó que el ejército da luz verde a los soldados para matar y alegó que la sociedad israelí exige que se prepare a las fuerzas durante su instrucción para “saber cuándo tienen que apretar el gatillo”.

No hay entre los líderes del gobierno israelí o entre los diputados del parlamento nadie que pueda decir que ha matado más que yo”, dice el exministro israelí para asuntos militares Moshe Yaalon.
El rotativo israelí Maariv, al abordar el tema, adujo que Yaalon sorprendió a todos los israelíes a través de sus afirmaciones.
Recientemente, el abogado de Azaria, Yoram Sheftel, anunció que hay muchos soldados del régimen que participaron en acciones más graves que su defendido y no han sido condenados por la corte militar debido a consideraciones políticas.
A juicio de Sheftel, el caso de Azaria fue especial puesto que fue grabado por una cámara de vídeo mientras ultimaba al palestino malherido e inerte con dos tiros en la cabeza.
De acuerdo con Philip Luther, director de Amnistía Internacional (AI) para Oriente Medio y el Norte de África, las fuerzas israelíes tienen una larga historia de homicidios ilegítimos –incluidas ejecuciones extrajudiciales– que comente con impunidad en los territorios ocupados palestinos.
Los palestinos, que acusan al régimen de Tel Aviv de usar fuerza excesiva y de matar a heridos y detenidos, dicen que la violencia proviene de la frustración de casi cinco décadas de ocupación militar israelí.


jueves, 8 de febrero de 2018

Soldados israelíes crean batallón especial para matar a palestinos

Un soldado israelí apunta contra manifestantes palestinos en la aldea norteña de Qusra, en la ocupada Cisjordania, 1 de diciembre de 2017
Varios soldados del ejército del régimen de Israel se han unido a un “batallón especial” para asesinar a los palestinos a fin de “vengarse” de los ataques de represalia de éstos sobre los militares israelíes en los territorios ocupados, informó el miércoles el diario local Maariv.
“Un soldado israelí formó una célula clandestina con el fin de poner en práctica las operaciones de venganza contra los palestinos”, precisó Maariv en su versión hebrea.
El militar distribuyó panfletos entre los soldados del ejército pidiéndoles unirse a una red fundada en Facebook, donde ha publicado que el objetivo de tal grupo es “vengarse de los palestinos” por la muerte de los soldados y colonos israelíes, explicó la fuente.
Hasta el momento, unos 20 soldados se han unido al “batallón especial”, añadió. Un portavoz del ejército confirmó la existencia de esta unidad.
La publicación de Facebook del grupo élite israelí decía que la célula busca además “solicitar al jefe de estado mayor de Israel que restaure la famosa Unidad 101”, que era una unidad de operaciones especiales de las fuerzas de guerra de Israel (IDF, por sus siglas en inglés), creada y comandada por Ariel Sharon a la orden del primer ministro David Ben-Gurión, en agosto de 1953.
Los militares del “batallón especial” expresaron su esperanza de que “una unidad de este tipo puede resolver muchos de los problemas de seguridad existentes hoy en día” en los territorios ocupados.
La unidad 101 de las fuerzas de guerra de Israel es conocida por la matanza de unos 70 civiles palestinos en la ciudad cisjordana de Qibya entre el 14 y 15 de octubre de 1953.
De acuerdo con Philip Luther, director de Amnistía Internacional (AI) para Oriente Medio y el Norte de África, las fuerzas israelíes tienen una larga historia de homicidios ilegítimos –incluidas ejecuciones extrajudiciales– que comente con impunidad en los territorios ocupados palestinos.
Los palestinos, que acusan al régimen de Tel Aviv de usar fuerza excesiva y de matar a heridos y detenidos, dicen que la violencia proviene de la frustración de casi cinco décadas de ocupación militar israelí.

sábado, 3 de febrero de 2018

Soldados israelíes matan a tiros a joven palestino en Cisjordania

Un soldado israelí apunta a un palestino durante una operación en la aldea palestina de Burqin, en la ocupada Cisjordania, 3 de febrero de 2018.

Soldados israelíes han matado a tiros a un joven palestino de 19 años de edad durante una redada llevada a cabo la noche de este sábado en el pueblo de Burqin, situado en la Cisjordania ocupada, ha informado en un comunicado el Ministerio de Salud de Palestina.
La nota identifica a la víctima como Ahmad Abu Obeid y precisa que recibió un disparo en la cabeza durante un altercado con las “fuerzas de la ocupación israelí” en dicha aldea, ubicada cerca de la ciudad de Nablus.
El ejército israelí, por su parte, ha sostenido que su operación forma parte de una serie de redadas en busca de sospechosos involucrados en la muerte de un rabino israelí, el pasado 9 de enero, en Cisjordania.
Sin embargo, el incidente se suma a otros episodios de represión contra los palestinos de las fuerzas de guerra israelíes (IDF, por sus siglas en inglés) que no dudan en asesinar a civiles palestinos desarmados.

Palestina asegura a Trump que no cederá a sus ‘amenazas’

El embajador palestino ante las Naciones Unidas, Riyad Mansur, pronuncia un discurso ante el Consejo de Seguridad, 25 de enero de 2018.
El embajador palestino ante las Naciones Unidas, Riyad Mansur, ha rechazado este jueves las acusaciones de Estados Unidos de ‘faltar el respeto’ al vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y asegura que no cederá a ‘amenazas, intimidación o acciones punitivas’ de Washington al respecto.
“Nuestra postura no pretende ser una falta de respeto y no debería ser traducida de esa forma por nadie”, ha dicho Mansur en un discurso pronunciado hoy jueves ante al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).
Con lo de “acciones punitivas”, el funcionario palestino ha hecho alusión a las afirmaciones de esta misma jornada del presidente estadounidense, Donald Trump, quien tras una reunión con el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu en Davos (Suiza) ha amenazado con cortar la ayuda financiera a Palestina, en protesta por el rechazo del presidente palestino, Mahmud Abás, a reunirse con Mike Pence, durante la visita de este último a los territorios ocupados palestinos.
Mansur ha explicado que la referida decisión de Abás se produjo en defensa de la “dignidad” del pueblo palestino y en el marco “legal” de la oposición de Palestina al polémico reconocimiento por parte de la Administración de EE.UU. de Al-Quds como capital del régimen de Israel.
A este mismo respecto ha enfatizado que Palestina ha adoptado una posición “anclada en un pleno respeto” de la ley, la justicia y la igualdad, la Carta de Naciones Unidas y el consenso internacional sobre los parámetros de una solución pacífica al conflicto palestino-israelí.
En reacción al plan pro-israelí de EE.UU. sobre Al-Quds, las autoridades palestinas han boicoteado las discusiones sobre la paz con los israelíes, una decisión criticada por Washington que en reiteradas ocasiones ha llamado a los palestinos a volver a la mesa de diálogo.
No obstante, a criterio de Palestina, Washington ya no está calificado para mediar en el proceso de paz israelí-palestino por su decisión sobre Al-Quds.
La representante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Hanan Ashrawi, a su vez, ha rechazado este mismo jueves las presiones de Trump para volver a las negociaciones con Israel. “Rechazar reunirse con su opresor, no es falta de respeto, es respetarse a sí mismo”, ha declarado.


martes, 30 de enero de 2018

Ahed Tamimi es la punta del iceberg

Es casi un milagro la atención mediática que ha tenido en Occidente la detención y el juicio a la adolescente palestina de la aldea Nabi Saleh, en Cisjordania ocupada.

Quienes llevamos años documentando y denunciando las atrocidades que el Estado de Israel comete contra las niñas, niños y adolescentes de Palestina no podemos menos que alegrarnos: al menos un caso ha trascendido el cerco mediático, y sobre todo el muro de indiferencia y silencio en torno a la niñez palestina. Hay quienes se preguntan, incluso, si el caso habría adquirido la misma notoriedad si Ahed no tuviera el pelo rubio y alborotado, los ojos verdes, y si su apariencia e indumentaria no fueran tan occidentales. Si tuviera la piel aceitunada y usara hiyab o ropas largas y oscuras, ¿habría despertado la misma empatía en la opinión pública?
Ahed es la punta del iceberg, sin embargo, de una realidad cotidiana escandalosa e intolerable, que la juventud palestina, sus familias y sus comunidades soportan desde hace al menos medio siglo, sin merecer la atención de los medios de comunicación. A no ser, claro, que como respuesta esas jóvenes cometan un acto de violencia contra algún israelí; aun si se trata de un soldado o un colono ilegal ocupante, los medios enfatizan la violencia palestina, haciéndose eco de la narrativa sionista: no se puede negociar ni convivir con estos árabes que sólo entienden el lenguaje de la fuerza. Ergo, Israel tiene derecho a ‘defenderse’.

El iceberg oculto contiene cifras demoledoras. Pero también tiene rostros, nombres, historias concretas, que cualquiera que pisa Palestina empieza a conocer aquí y allá, por todas partes. Hay esfuerzos loables por darlas a conocer; por ejemplo, está el trabajo de grupos de derechos humanos como SamidounAddameerDefense for Children International-Palestine (DCI-P), Military Court WatchHamokedB’Tselem. Hay profesionales del derecho y de la salud mental que insisten en denunciar el impacto demoledor que tiene sobre las víctimas, las familias y las comunidades, que niñas y niños de 12 o 13 años (y también menos) sean arrestados por soldados armados a guerra, que irrumpen con violencia en sus hogares en medio de la noche para arrancarlos de la cama y llevárselos con rumbo desconocido, con amenazas, golpes y malos tratos; que se los mantenga incomunicados/as, a menudo sin alimento y privados del sueño, durante días, sometiéndoles a interrogatorios prolongados y violentos, sin acompañamiento legal ni familiar –violando estándares internacionales relativos a la detención de menores, como la Convención de los Derechos de la Niñez, ratificada por Israel−; que se les juzgue en tribunales militares (el único país del mundo donde eso ocurre), adonde llegan vistiendo uniforme de prisioneros, engrillados y esposados[1]; donde los ‘jueces’ son militares de un ejército de ocupación que los considera enemigos que deben ser neutralizados, y que por ello tienen una tasa de condena del 99 por ciento. En un claro ejemplo de apartheid, los menores (y adultos) israelíes son juzgados en tribunales civiles que ofrecen las garantías del debido proceso; incluyendo los colonos judíos que viven ilegalmente en Cisjordania, mientras sus vecinos palestinos son sometidos a jueces militares.
La detención de menores es una práctica permanente en Palestina. Responde a una política deliberada del poder colonial ocupante: no solo aplastar la resistencia, sino más aún: aniquilar a las jóvenes generaciones palestinas, en una apuesta por ganar la guerra demográfica que obsesiona a Israel, pues las proyecciones indican que la población árabe crece más aceleradamente, amenazando así la hegemonía del ‘Estado judío’. En un proyecto colonizador de asentamiento como el sionismo, donde la población nativa no tuvo nunca otro destino que la limpieza étnica, la niñez y la juventud palestinas son una amenaza que debe ser eliminada.
Ese objetivo se implementa de dos formas: el asesinato y la cárcel. Las ejecuciones sumarias y arbitrarias de jóvenes palestinos/as es una constante, y las cifras lo ilustran. Desde 2005, seis grandes ataques sobre Gaza mataron al menos a 1000 niñas y niños. Recordemos que en 2014 Israel asesinó a 2.200 personas en 51 días de bombardeos sobre Gaza, entre ellas más de 550 niñas y niños. Y desde el año 2000, Israel asesinó a más de 1800 niñas y niños palestinos. Si agregamos la juventud mayor de 18 años, las cifras suman varios ceros.
Mohammed Nabil Taha y Akram Zayed Al-Jamal, de 10 años, arrestados en Hebrón en diciembre de 2014 (registro de CPT-P):


Pero vamos a enfocarnos en la prisión. Desde el año 2000, Israel encarceló a más de 8000 menores de edad. Solo en 2017, Israel detuvo a 6742 palestinas y palestinos, incluyendo 1467 menores de edad (800 solo entre enero y agosto). En los últimos tres años, la cantidad de niñas y niños palestinos arrestados por Israel se duplicó. La ola de protestas desatada desde que en diciembre el gobierno de Trump reconoció a Jerusalén como capital de Israel ha resultado en un incremento sustantivo de las detenciones de menores de edad (uno de cada seis). En este momento hay más de 350 menores en las cárceles militares israelíes, y según datos de DCI-P, cada año alrededor de 700 niños y niñas pasan por los tribunales militares. La mayoría son acusados de tirar piedras, y tres de cada cuatro sufren violencia física durante el arresto, el traslado o el interrogatorio. Aunque la legislación israelí e internacional indica que la cárcel debe ser el último recurso para los menores, a los palestinos se les niega la libertad bajo fianza, manteniéndoles en prisión durante todo el juicio.
Como han explicado numerosos informes expertos, los tribunales militares no son lugares donde se investigue la verdad o se aplique justicia. Son órganos punitivos que ejercen un poder abusivo sobre la población ocupada. Los jueces (militares de uniforme) aceptan las confesiones firmadas bajo torturas y amenazas[2] y escritas en hebreo, sin traducción al árabe. En el caso de las niñas y niños, esas confesiones se arrancan después de días de aislamiento, presiones y mentiras, bajo la promesa de ser liberados si se reconocen culpables. Una vez sentenciados, más del 50 por ciento son trasladados a prisiones dentro del Estado de Israel (en abierta violación del IV Convenio de Ginebra), lo cual hace mucho más difícil el contacto y las visitas de las familias, siempre restringidas o negadas por razones de “seguridad”.
Lo primero que se entiende al hablar con las familias en Palestina es que el arresto masivo de niños, sin otra acusación que la de tirar piedras, tiene varias finalidades: amedrentar y disuadir para que no resistan la dominación, mostrarles quién manda con poder ilimitado, recaudar dinero (la ocupación es un negocio gigantesco, entre otras cosas por las altas sumas que se cobra a las familias para liberar a los presos y presas), y sobre todo presionar a los menores con amenazas para que se conviertan en informantes del Shabak (servicio secreto israelí), delatando a sus propios familiares y vecinos. Es una de las tantas facetas perversas del régimen colonial sionista, que busca quebrar el tejido social y familiar de las comunidades palestinas.
Hay casos también donde los menores son ‘deportados temporalmente’ de sus hogares y barrios o aldeas, con prohibición de regresar a ellos por algunos meses. Eso implica que las familias tienen que arreglárselas para conseguir un lugar de residencia alternativo para sus hijos, donde además puedan ser fácilmente contactados por los servicios israelíes cuando se les antoje.
Están también los casos de menores o jóvenes con acusaciones graves, sentenciados a largos años de prisión. Particularmente largas son las sentencias para quienes residen en Jerusalén; es una de las tantas estrategias sionistas para ‘limpiar’ la ciudad de su población palestina. La lista es larga, pero algunos casos son emblemáticos[3]:
Shoruq Dwayyat (18)
La madre de Ali Shamlawi, cuando viajó a Londres para hablar en el Parlamento británico (2014).

Hadil (14) y Nurham Awad (17).
Ahmad Manasra (13).
Munther Abu Mayalah (15) y Mohammed Taha (16).
Malak Salmann (17).
Marah Bakeer (17).
Muawiya Alqam (14).
Manar Shweiki (16).
Shorouq Dwayyat (18) fue sentenciada a 16 años de prisión (y 21.000 dólares de multa), acusada de intentar apuñalar a un colono israelí en Jerusalén. De hecho el colono (que no sufrió heridas) le disparó y la hirió seriamente antes de ser arrestada, y testigos afirman que la había acosado antes del incidente. El tribunal además le quitó el permiso de residencia en Jerusalén.
– Los cinco Chicos de Hares[4], detenidos en 2013 con 16 y 17 años, fueron sentenciados en 2016 a 15 años de prisión (y 37.000 dólares de multa en total), bajo la acusación de tirar piedras y causar un accidente automovilístico en el que la hija de una mujer colona resultó herida. En marzo estos cinco jóvenes, cuyas vidas fueron interrumpidas en plena adolescencia, cumplirán cinco años de prisión.
Nurhan Awad (17) fue sentenciada a 13 años de prisión, acusada de intentar agredir a un hombre con tijeras junto a su prima Hadil (14), quien fue ejecutada sumariamente por las fuerzas israelíes, mientras yacía herida en el suelo. Nurham recibió dos balazos en el pecho antes de ser arrestada. Un palestino de 70 años resultó levemente herido.
Ahmad Manasra (arrestado con 13 años) fue condenado a 12 años de prisión (y 47.200 dólares de multa) por la supuesta intención de apuñalar a israelíes en Jerusalén (acción que no llegó a cometer). Fue herido y pateado en el suelo antes de ser arrestado, después de que su primo Hassan (14) fuera ejecutado sumariamente en el acto[5].
Huzaifa Taha (17) fue sentenciado a 12 años de prisión, acusado de intentar apuñalar a un colono judío, residente (ilegal) en Jerusalén Este. Fue herido en piernas y manos en el momento de ser arrestado.
Munther Abu Mayalah (15) y Mohammed Taha (16) fueron sentenciados a 11 años de prisión (y 13.000 dólares de multa cada uno), acusados de “posesión de un cuchillo e intento de asesinato por apuñalamiento” en un incidente en el cual un joven colono judío resultó “levemente herido” en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Malak Salman (17) fue sentenciada a 10 años de prisión bajo la acusación de “posesión de un cuchillo e intento de asesinato”. Las fuerzas de ocupación dijeron que fue arrestada en Jerusalén “sin reportarse heridos”, después de que le ordenaran abrir su cartera y se le encontrara un cuchillo.
Marah Bakeer (17) fue sentenciada a 8 años y medio (y una multa de 3.000 dólares), acusada de la intención de apuñalar a un soldado israelí (sin pruebas y sin arma). El soldado le disparó 10 tiros, hiriéndola y fracturándole el brazo izquierdo. Luego fue desnudada y cacheada por policías masculinos antes de ser arrestada y trasladada al hospital, donde fue operada bajo vigilancia, esposada e insultada por los policías. Compareció ante el tribunal en silla de ruedas.
Muawiya Alqam (14) fue sentenciado a 6 años y medio (y 6.700 dólares de multa), acusado de “intentar asesinar y apuñalar” a un guardia de seguridad israelí (que resultó levemente herido) en el tranvía (ilegal) que atraviesa Jerusalén Este ocupada. Su primo Ali Alqam (11) fue baleado tres veces en el incidente, hubo que extraerle una bala del estómago, y fue sentenciado a un año en un centro correccional.
Manar Shweiki (16), fue sentenciada a 6 años de prisión por ‘posesión de un cuchillo’, el cual fue encontrado en su mochila al ser revisada por policías israelíes mientras iba por la calle, sin que mediara incidente alguno.
Israa Jaabis (32) antes del accidente.
Israa después de sufrir graves quemaduras, requiere tratamientos y cirugías que las autoridades israelíes le niegan.
Compareciendo ante el tribunal un año después del accidente.

Su hijo y familiares manifestando por su libertad.
Un caso particularmente cruel –aunque de una adulta − es el de la presa política Israa Jaabis (32), sentenciada a 11 años de prisión (y una multa de 5000 dólares), acusada de intentar detonar un coche bomba en noviembre de 2015. En realidad se trató de un accidente en el cual ella misma resultó gravemente quemada al explotar una garrafa de gas que trasladaba en su coche cuando estaba mudándose de Cisjordania a Jerusalén, su cuidad natal, para no perder la residencia allí[6]. La garrafa explotó provocando un incendio a 500 metros de un checkpoint militar, y un policía israelí resultó herido. A pesar de sus gravísimas quemaduras (su rostro quedó desfigurado y perdió ocho dedos de las manos), fue enviada a prisión sin completar el tratamiento necesario. Este 25 de enero el tribunal denegó la reducción de la condena solicitada porque su grave condición de salud le impide desempeñar las funciones básicas en la prisión, depende totalmente de sus compañeras, y padece de intenso sufrimiento en todo su cuerpo debido a la falta de tratamiento adecuado.
Todo esto ocurre en un territorio donde soldados, policías militares y colonos ocupantes tienen derecho a portar armas de guerra y a usarlas contra la población civil palestina; donde el gatillo fácil está a la orden del día, porque los actos de violencia letal se cometen cotidianamente y con total impunidad; y donde los poquísimos casos investigados reciben penas irrisorias que luego incluso se suspenden o reducen[7].
Ahed Tamimi, esposada y con uniforme de prisión, ante el tribunal de Ofer.
Ahed Tamimi, arrestada el 19 de diciembre pasado, aun no recibió sentencia; pero a juzgar por los 12 cargos que le imputa la fiscalía militar, y por los antecedentes que hemos visto, hay razones para preocuparse. La próxima audiencia será el 6 de febrero. Amnistía Internacional ha lanzado una campaña de firmas para exigir su libertad.
Ahed es apenas una de los cientos de niños y niñas palestinas que cada año comparecen ante los tribunales militares de la ocupación. En 2013 UNICEF publicó un informe categórico, en el cual afirmó que la tortura y el maltrato a los niños y niñas palestinas en el sistema militar israelí son generalizados, sistemáticos e institucionalizdos, a lo largo de todo el proceso desde el arresto hasta la liberación. Desde entonces, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado.
Sobran razones para movilizarse y exigir que la comunidad internacional ponga fin al brutal tratamiento de la niñez palestina a manos del régimen israelí. Informarse y difundir esta realidad es un primer paso en esa dirección[8]. Después, hay que actuar.

NOTAS
[1] Ver por ejemplo en este blog mi testimonio sobre el tribunal militar de Salem, y el de otras obseravadorasinternacionales en el tribunal de Ofer.
[2] Según datos recogidos por DCI-P, en 2017 el 74,5% de las y los menores arrestados sufrió violencia física, y el 62% sufrió agresiones verbales, amenazas o vejaciones.
[3] Esta sistematización habría sido imposible sin el extraordinario trabajo voluntario que realiza el colectivo Samidoun.
[4] Tamer Souf, Ammar Souf, Mohammed Kleif, Mohammed Suleiman y Ali Shamlawi.
[5] Su caso se hizo famoso tras difundirse el video de uno de los violentos interrogatorios a que fue sometido.
[6] Las personas palestinas de Jerusalén pierden la residencia en su ciudad natal si las autoridades israelíes descubren que están viviendo –por razones laborales o familiares- fuera de ella.
[7] Un caso emblemático es el del soldado Elor Azaria, filmado cuando ejecutaba a un palestino herido y tirado en la calle. Convertido en héroe nacional por su ‘valiente acción’, fue sentenciado a 18 meses, y luego su pena se rebajó a 14 meses.
[8] Ver este informe -realizado por la campaña por la libertad de los Chicos de Hares- sobre las y los menores palestinos en el sistema militar isarelí, con propuestas para la acción.
Columna mensual publicada en el portal Desinformémonos el 29/1/18.
Ver artículos relacionados pinchando en las etiquetas “Chicos de Hares” y “Presos políticos”.

Ahmed Manasra (13) yace sangrando en una calle de Jerusalén, mientras es insultado por transeúntes iraelíes “Muérete”:

Video filtrado de uno de los violentos interrogatorios a Ahmad Manasra:

Acerca de María Landi: María Landi es una activista de derechos humanos latinoamericana, comprometida con la causa palestina. Desde 2011 ha sido voluntaria en distintos programas de observación y acompañamiento internacional en Cisjordania: EAPPI (en Yanún/Nablus), CPT (Al-Jalil/Hebrón), IWPS (Deir Istiya/Salfit) y Kairos Palestine (Belén). Es columnista del portal Desinformémonos, corresponsal del semanario Brecha, y escribe en varios medios independientes y alternativos.

Fuente: María Landi, Blog Palestina en el Corazón

Tomado de: http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=67369

lunes, 29 de enero de 2018

Palestina sigue creciendo, a pesar de Israel

La Universidad Al-Quds establecerá el primer Centro de Educación Dental en Palestina

Por José Antonio Gómez


La Universidad de Al-Quds y el Instituto Médico Edumedic firmaron el día de ayer un acuerdo para establecer el primer centro de educación dental continua en Palestina.
Según la Universidad Al-Quds, el centro tiene como objetivo avanzar en los cursos para estudiantes de odontología y dentistas de toda Cisjordania, la Franja de Gaza y Palestina en 1948.
Imad Abu Kishek, rector de la Universidad Al-Quds afirmó que «este acuerdo busca expandir y mejorar el conocimiento profesional de los graduados y profesionales de la escuela dental Al-Quds inscribiéndolos en programas de capacitación práctica de primera clase en Palestina».
Por su parte Abu Yunis Dean Mohammad, decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Al-Quds dijo que el centro «llevará a cabo cursos científicos y vocacionales en todas las especialidades dentales con el fin de mejorar las actuaciones profesionales de los profesionales». Por otro lado, certificó que el nuevo centro se mantendrá actualizado sobre los nuevos desarrollos en el área de la medicina dental.
El representante de Edumedic, Mar’i Al-Haj Yahiya, expresó su agradecimiento por el acuerdo entre su instituto médico y la Universidad Al-Quds, afirmando que los cursos de capacitación «contribuirán a los niveles vocacionales de los odontólogos».
Estos avances de Palestina se producen a pesar de las políticas de Israel y de las constantes operaciones de sus fuerzas de seguridad para evitar que el Estado Palestino crezca y obtenga un nivel que le asimile a cualquier país del entorno de Oriente Medio o, incluso, a los cánones occidentales que ya están disponibles en la región para los israelíes.


http://diario16.com/palestina-sigue-creciendo-pesar-israel/