miércoles, 26 de abril de 2017

Maruan Barguti: No van a quebrar nuestra voluntad

Maruan Barguti

El legislador palestino encarcelado, Maruan Barguti, ha subrayado que él y cientos de compañeros encarcelados en las prisiones israelíes continúan con la huelga de hambre “Libertad y Dignidad” y llamó a los parlamentarios de todo el mundo a apoyar las legítimas demandas de los prisioneros palestinos.
En una carta dirigida a los parlamentarios internacionales, Barguti dijo que las autoridades sionistas han detenido a 70 parlamentarios palestinos desde el 2002, señalando que 13 de ellos siguen en las cárceles israelíes hoy en día, en lo que constituye una acción humillante para el pueblo palestino.
“La ocupación israelí ha encarcelado a 800.000 palestinos a lo largo de 50 años, 6.500 de los cuales, incluyendo 300 menores, siguen en prisión. Según Israel, todos somos culpables por nuestro deseo de libertad”.
“Si está leyendo mi carta, esto significa que la ocupación israelí ha decidido seguir adelante con su política represiva, practicando el castigo colectivo contra los prisioneros palestinos”, dijo Barguti en su carta.
“Cuando recibas esta carta, significa que me han vuelto a poner en confinamiento solitario. Pero no nos  mantendremos en silencio, no nos rendiremos y nuestra voluntad no se romperá”.
Mientras tanto, Barguti enfatizó que la huelga de hambre es “una manera legítima y pacífica de resistir las violaciones israelíes de los derechos de los prisioneros palestinos, que están garantizados por el derecho internacional”.
Barguti, quien fue condenado por un tribunal israelí a cinco cadenas perpetuas, dijo que los prisioneros no tenían otra opción que ir a huelga de hambre para protestar contra las torturas y malos tratos y obtener sus derechos básicos como visitas familiares, tratamiento médico y educación.
Los palestinos también luchan contra las detenciones administrativas -encarcelamiento indefinido sin juicio ni cargos- que practican las autoridades de ocupación.
El legislador palestino inició junto con más de 1.000 prisioneros una huelga de hambre el el 17 de abril. El lunes, el Comité Palestino de Asuntos de los Presos dijo que la salud de Barguti estaba “deteriorándose peligrosamente”.
El Servicio Penitenciario de Israel (IPS) ha seguido castigando a los que siguen la huelga de hambre colocándolos en régimen de aislamiento. También se les niega las visitas familiares y legales de sus abogados desde que comenzó la huelga en el Día de los Prisioneros Palestinos.
El jefe del Comité Palestino de Asuntos de los Prisioneros, Issa Qaraqe, negó el domingo las informaciones aparecidas en medios israelíes, que afirmaron que unos 88 prisioneros habían puesto fin a la huelga de hambre.

http://spanish.almanar.com.lb/80390

martes, 25 de abril de 2017

Dos Estados en Palestina: un mito que favorece al Sionismo


La denominada solución de los “Dos Estados” es un invento con que el pueblo palestino ha sido engañado desde 1947.

Las Naciones Unidas, mediante la Resolución N° 181 del 29 noviembre del año 1947 recomendó la partición de Palestina entre una entidad sionista, un Estado palestino y la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) bajo control internacional. Resolución que está a punto de cumplir 70 años.
Una Resolución Vergonzosa

Una idea de partición claramente de origen y puesta en práctica por la unión entre el imperialismo y el sionismo. Una fragmentación donde resulta absurdo pensar que un político palestino, algún habitante de esa tierra pensara en un proceso de parcelación o la creación de dos Estados cuando la propiedad de la tierra, previo a la resolución N° 181 del año 1947 mostraba que el 95% de la propiedad estaba en manos de la población palestina y sólo un 5% en manos de inmigrantes judíos.
¿En qué escenario puede un pueblo aceptar mansamente que su tierra sea regalada a colonos impulsados por un sionismo con sede en Londres y París, financiados en la compra de tierra por el Fondo Nacional Judío – creada el año 1901 en Basilea, Suiza - y posteriormente protegidos por bandas armadas como la Haganá e Irgún? Y esa pregunta tiene evidente actualidad cuando resulta impensable aceptar hoy, en pleno año 2017, setenta años después de la Resolución 181, que el pueblo palestino siga sometido al arbitrio, a la ocupación, al robo de su riquezas, al expolio de su acervo cultural e histórico, a la fragmentación de su territorio, a la violación de sus derechos humanos, al asesinato de sus jóvenes y niños.
Tras ser votada esta Resolución, la Haganá - organización terrorista de los colonos judíos, antecedente del actual ejército sionista – comenzó el denominado Plan Dalet – letra D en hebrero – con el objetivo de generar las condiciones, que permitieran la conquista del territorio palestino. La consigna que movía a esta organización paramilitar fue “ninguna colonia judía situada fuera de los límites del estado Sionista, definido por la Resolución N° 181 sería abandonada o evacuada y la Haganá hará todo lo que esté a su alcance para hostigar, atacar y destruir a toda aldea y pueblo palestino que se resista a abandonar el territorio” Tras la proclamación de la entidad sionista, en mayo del año 1948 y con ello el inicio de la Nakba, todas las aldeas palestinas entre Tel Aviv y Al Quds, incluyendo los barrios palestinos de Jerusalén tenían que ser conquistados según este Plan Dalet. En los planes sionistas, desde el momento mismo de la proclamación artificial de su nacimiento se consideró que la posibilidad de una Estado palestino debía ser frenada con todos los medios a su alcance.
Para el escritor palestino Sami Hadawi en su libro Cosecha Amarga “La acción de las Naciones Unidas y su resolución de partición, estaba en conflicto con los principios básicos por los cuales se había establecido la organización mundial, es decir, defender el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación. Al negar a los árabes palestinos, que formaban una mayoría de dos tercios en el país, el derecho de decidir por sí mismos, las Naciones Unidas habían violado su propia carta”. Efectivamente, el Plan de Partición otorgaba el 54% del territorio a Israel que sólo contaba con el 33% de la población total de Palestina, en un proceso de colonización de tierras que se había iniciado a fines del siglo XIX.
Por su parte, el también escritor palestino Edward Said nos recuerda en su libro: La Cuestión Palestina que "En 1948, en el momento en que Israel se declaró como estado, poseía legalmente un poco más del 6 por ciento de la tierra de Palestina... Después de 1940, cuando la autoridad del mandato limitó la propiedad judía de tierras a zonas específicas dentro de Palestina, continuó la compra – y la venta - ilegal dentro del 66 por ciento del área total reservada a los árabes. De esta manera, cuando se anunció el plan de partición en 1947, incluía tierra en posesión ilegal de los judíos, que fue incorporada como un hecho consumado dentro de las fronteras de la entidad sionista. Y después que Israel anunció su categoría de Estado, una serie impresionante de leyes asimiló legalmente inmensas extensiones de tierras árabes - cuyos propietarios se habían convertido en refugiados, y que fueron declarados 'propietarios ausentes' a fin de expropiar sus tierras e impedir su retorno bajo cualquier circunstancia."
Un plan aceptado por los líderes sionistas convencidos que les permitiría prepararse para una guerra que se avecinaba inevitable. Para el historiador israelí Simha Flapan es un mito creer que los sionistas aceptaran la partición de Palestina como un compromiso y que eso los hiciese abandonar sus ambiciones de hacerse con toda Palestina y reconocieran el derecho de los palestinos a tener su propio Estado. Para este intelectual israelí “la aceptación del plan de partición fue una maniobra táctica, destinada a impedir la creación del Estado Palestino y comenzar el proceso de expansión de los territorios asignados al sionismo por las Naciones Unidas”. Ello, en una maniobra avalada y apoyada por el silencio complaciente de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, que han sido desde el momento mismo del inicio del proceso colonizador de Palestina, puntales fundamentales para llevar a cabo el proyecto sionista.
Otro historiador israelí, de la corriente denominada de los nuevos historiadores, Benny Morris en su libro Tikkun afirma “Mientras la dirección de los Yishuv – nombre hebrero para los asentamientos - aceptó formalmente la Resolución de Partición de 1947, grandes sectores de la sociedad israelí – incluyendo a David Ben-Gurión – estaban en oposición o extremadamente descontentos con la partición y consideraban desde el principio la guerra como una oportunidad ideal para expandir las fronteras del nuevo Estado, más allá de las fronteras determinadas en la partición por la ONU, y esto a costa de los palestinos." 
Los Estados Árabes rechazaron el plan, no sólo porque se violaban los derechos del 67% de palestinos, confinándolos en el 46% del territorio, sino porque visualizaban que occidente había decidió apoyar la creación de una entidad cuyo objetivo político-ideológico era la expansión territorial a costa del pueblo palestino y una amenaza cierta al conjunto de los Estados árabes de Oriente Medio. Los temores frente a la entidad sionista no sólo resultaron ciertos, sino que amplificaron en mucho la idea que se tenía respecto al papel que jugaría en el balance del poder en la zona, convirtiéndose en el gendarme de Estados Unidos y las potencias occidentales en la zona. Una entidad que propiciado la división entre los propios países árabes y potencias de la región, a partir de su estrecha relación con el wahabismo saudí, los servicios de inteligencia turcos, la Monarquía Jordana y los gobiernos egipcios tras los acuerdos de Camp David.

Una Entidad Infame

Israel devino así en una cuña clavada en el corazón del mundo árabe, en un portaaviones terrestre, para todo tipo de agresiones y consolidando una política hegemónica occidental en la zona. Cumpliendo un papel de avanzada imperialista en el control de las riquezas hidrocarburíferas, en el proceso de cerco a la República islámica de Irán, tras el triunfo revolucionario del año 1979. También de herramienta tapón, contra Rusia y sus afanes de avanzar hacia el occidente tras el derrumbe del campo socialista a fines de los años 80 del siglo XX y sobre todo, un freno a las aspiraciones de autodeterminación del pueblo palestino. Utilizando para ello no sólo las herramientas políticas derivadas de su alianza con Washington, que le permiten violar las exigencias del derecho internacional, sino que le permiten actuar impunemente en el crimen cotidiano contra la población palestina, en la ocupación de su país, en la consolidación de la política de asentamientos y la decisión de no permitir el establecimiento de un Estado Palestino confinándolo en un territorio donde Israel controla los accesos, ha establecido un régimen de apartheid, posee la propiedad del aguay genera las acciones de agresión que cree conveniente cuando necesita controlar su política interna en función del supuesto tema de seguridad.
Edward Said nos recuerda que “Es un hecho simplemente extraordinario y sin precedentes que nunca se mencione la historia de Israel, sus antecedentes –a partir del hecho de que... se trata de una entidad construida sobre la base de la conquista, que ha invadido países limítrofes, bombardeado y destruido a su antojo, hasta el hecho de que actualmente ocupa territorio libanés, sirio y palestino contraviniendo la ley internacional – todo esto jamás es examinado por los medios estadounidenses o en las declaraciones oficiales... nunca se considera que juegue algún papel en la provocación de lo que los medios occidentales denominan el “terror Islámico”. El papel jugado por la entidad sionista ha sido nefasto, no sólo para los pueblos árabes, sino para la paz mundial. Su génesis ha sido la señal de muerte para la autodeterminación del pueblo palestino. No es posible pensar en un Estado palestino con la presencia de una entidad sionista que apela a su destrucción, que ve al palestino como un animal, como ganado, como un ser que carece de humanidad.
No es posible pensar en la idea de dos estados conviviendo pacíficamente, cuando uno de los actores se construye día a día a costa de la sangre de un pueblo, confinada a vivir en la prisión a cielo abierto más grande del mundo, como es el caso de la Franja de Gaza o en Bantustanes, segregados, divididos por un muro, con impedimento de tránsito para sus habitantes, con 650 mil colonos ocupando territorio palestino, como es el caso de la Ribera Occidental. No es posible pensar en la idea de los dos Estados cuando la entidad sionista ha decidió que el West Bank no existe, que los asentamientos como Ma´ale Adumin, Pisgat Ze´ev, Gilo, East Talpiot entre otros creados ilegalmente en Al Quds Oriental, deben ser anexionados a Al Quds ocupado, contraviniendo todas las resoluciones de la ONU entre ellas la N° 242 del año 1967 y la N°2334 del pasado 23 de diciembre del año 2016, por nombrar sólo dos de la cincuentena que han sido ignoradas permanentemente por la entidad sionista. Ignorancia llevada a cabo a contrapelo de la legislación internacional y sin que ello haya significado sanción alguna por parte de la ONU, que suele ser chantajeada por Israel mismo y sus valedores: Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña junto a sus respectivos lobbies sionistas tan poderosos como dotados de una conducta y decisión colonialista, racista y criminal.
El próximo 14 de mayo se cumplen 70 años desde el nacimiento de la entidad sionista, el inicio de la Nakba palestina y el comienzo de una historia plagada de crímenes cometidos contra los habitantes de una Palestina dividida hoy entre una Franja de Gaza y la Ribera occidental, sometidos al arbitrio del sionismo y sus afanes de dominio. Una historia que ha tenido agresiones, que se han saldado con la muerte de miles de palestinos, hombres y mujeres que se oponen al colonialismo sionista. Una tierra que ha visto surgir Intifadas, resistencia heroica contra una potencia militar protegida por Estados Unidos y sus aliados europeos. Una tierra que ha transitado por la discusión internacional y Acuerdos como el de Oslo, devenido simplemente en un juguete en la mesa de negociación sionista. Una historia que muestra la necesidad de combatir al régimen israelí con todas las armas posibles.
Una historia que muestra el cansancio de la población palestina, que mayoritariamente afirma que la solución basada en dos Estados ya no es viable según el Centro Palestino Para Investigación de Políticas y Encuestas – PCPSR – el 65% de los palestinos cree que seguir hablando de una solución donde la idea de los dos Estados sea lo central, es simplemente una ilusión. La encuesta indica que el 33 por ciento de los palestinos apoyan las negociaciones para lograr la creación de un estado palestino, mientras que el 37 por ciento aboga por la acción armada y el 24 por ciento respalda la resistencia no violenta donde se incluye la campaña de Boicot, desinversión y sanciones por parte de las sociedades del mundo contra Israel. Campaña pacífica pero que ha sido criminalizada por la entidad sionista.
La política de asentamientos impulsada por Israel es la prueba palpable que la decisión de la entidad sionista es pulverizar cualquier posibilidad de acuerdo con los palestinos y ante ello hay que pensar en mecanismos que permitan obligar a esta entidad colonialista, racista y criminal, a cesar su política de exterminio. No está lejano el día que el Eje de la Resistencia, que defiende a los pueblos de El Líbano, Siria e Irak, comience a dar los pasos necesarios, que conduzcan a la recuperación de la Franja de Gaza, la Ribera occidental y los Altos del Golán y se cambie la correlación de fuerzas en Oriente Medio, permitiendo la autodeterminación del pueblo palestino y la destrucción de la entidad sionista. No parece existir otra vía de solución.
El análisis político estratégico israelí tiene muy en cuenta que el Eje de la Resistencia conformada por Irán, Siria, Hezbolá, Irak y fuerzas políticas palestinas, se ha convertido en un adversario formidable, que no será llegar y embarcarse en una guerra de agresión contra Palestina nuevamente o contra El Líbano, como ha sido el interés de sectores belicista del gobierno israelí sin que reciban una respuesta contundente. Y en ese escenario el tema de los dos Estados es irrelevante. Lo que importa es la defensa del pueblo palestino y su derecho a la autodeterminación. La idea de una Palestina dotada de dos Estados es simplemente un mito, destinado a impedir que se instale el único Estado posible, uno denominado Estado Palestino con capital en Al-Quds, con retorno de todos los refugiados y la unión de todos sus territorios históricos desde el Mediterráneo al Valle del Jordán – de oeste a este – y desde el Néguev por el sur hasta el Río Litani por el norte. Lo demás es sionismo, colonialismo, racismo y crimen.

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jueves, 13 de abril de 2017

Irlanda responderá a colonias israelíes reconociendo a Palestina

Un palestino enarbola su bandera.
El Gobierno irlandés tiene previsto reconocer en breve al Estado palestino, en respuesta a las recientes medidas expansionistas de Israel.
En una nota de advertencia enviada el martes al régimen de Tel Aviv, el embajador israelí en Irlanda, Zeev Boker, informó de la intención del Gobierno de Dublín de reconocer “próximamente” a Palestina como Estado, ha revelado este jueves el diario israelí Haaretz.
Según un funcionario citado de manera anónima por el periódico, la posible decisión de las autoridades irlandesas se debería a las recientes medidas israelíes para expandir la construcción de asentamientos en tierras palestinas en las ocupadas Cisjordania y Al-Quds (Jerusalén).
La fuente también ha hecho saber que Boker se está esforzando ahora por bloquear el movimiento solicitando a la nueva Administración estadounidense, encabezada por Donald Trump, que presione al país europeo para que dé un paso atrás.
Boker ha llamado además al primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, a convocar a su contraparte irlandesa, Enda Kenny, para tratar el tema. Según Haaretz, Netanyahu también tiene planeado discutir el tema con el embajador irlandés en los territorios ocupados palestinos.
El informe sale a la luz pocos días después de que el parlamento israelí aprobara una controvertida ley que "legaliza" decenas de colonias ilegales construidas en territorios privados en Cisjordania, una medida que despertó una ola de condenas y protestas de distintos países y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Desde que el pasado 20 de enero el republicano Trump llegara a la Casa Blanca, Israel ha realizado varios nuevos anuncios de ampliación de sus asentamientos, tanto en Cisjordania como en Al-Quds, que en su mayoría son considerados “ilegales” por la comunidad internacional.
En octubre de 2014, el Gobierno sueco reconoció oficialmente a Palestina como Estado, convirtiéndose así en el primer país de la Unión Europea (UE) en hacerlo. Desde entonces ha habido una oleada de resoluciones parlamentarias en varios países del bloque comunitario, incluida Irlanda, en las que se pedía a los Gobiernos respectivos seguir el paso de Suecia.

Fuente:

Hispantv.com

miércoles, 29 de marzo de 2017

Israel se burla del mundo con los asentamientos ilegales


El régimen de Israel aprobó nuevas construcciones en la Cisjordania ocupada, y con esta medida, se está burlando de toda la comunidad internacional.
En este artículo, analizamos diferentes aspectos de esta medida y las consecuencias que podría conllevar la inacción de las organizaciones competentes al respecto.
Ocupación de territorios palestinos
El 2 de noviembre de 1917, el secretario de Relaciones Exteriores británico, Arthur James Balfour, publicó una declaración favorable a la creación de un hogar para los judíos dentro de los territorios de Palestina. Solo un año después de esta declaración, en 1918, el Reino Unido ocupó Palestina y entre 1919 y 1923, unos 35 mil judíos emigraron hacia estos territorios. También, entre 1932 y 1935, otros ciento cuarenta y cinco entraron ilegalmente con apoyo del Gobierno británico. La ola migratoria fue de tal manera que el censo realizado en 1938 mostró un aumento del 30 por ciento en la población judía en esos territorios.
La situación avanzó al punto de que, en 1945, en un acto coordinado con Washington, Londres envió otros cien mil judíos desde Europa y EE.UU. a Palestina y, en ese año, la población judía conformaba ya el 32.9 por ciento de los residentes en el país árabe. En 1948, los judíos saquearon las tierras de los palestinos y motivaron la migración de cientos de miles de ellos. En estas circunstancias, el Reino Unido dejó el Mandato de la Sociedad de Naciones sobre Palestina y el entonces premier israelí, David Ben-Gurión, declaró la independencia de su régimen dentro de los territorios palestinos.
A partir de esa fecha, los israelíes atacaron en varias oportunidades a los países árabes de la región y al resto de los territorios palestinos. En 1967, los israelíes mediante la Guerra de los Seis Días se hicieron con el control de una mayor parte de los territorios árabes y palestinos. Esta ocupación provocó la rabia de los palestinos que veían cómo saqueaban sus tierras y no toleraban la violación de su integridad territorial, no obstante, el apoyo de los patrocinadores del sionismo impidió su victoria.
Israel sigue con su expansionismo
Israel no se ha limitado a los territorios que ocupó, incluso en 1967, y últimamente, está construyendo más viviendas. Este 24 de enero, el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, y su ministro de asuntos militares, Avigdor Lieberman, dieron su visto bueno a la construcción de 2500 viviendas en la Cisjordania ocupada, cuya mayoría se ubica en las colonias de los territorios palestinos. Este proyecto es el más grande que se ha adoptado en estas tierras desde 2013.
Días antes se había aprobado la edificación de 566 unidades residenciales en colonias ubicadas en Al-Quds, ocupada por Israel desde 1967. Cabe mencionar que más de medio millón de israelíes se han hospedado en más de 230 asentamientos judíos en esta zona.
Las medidas expansioncitas del premier israelí se han intensificado especialmente desde que el republicano Donald Trump asumió la presidencia en EEUU. El magnate poco antes de llegar a la Casa Blanca, había asegurado al premier israelí que apoyara a su aliado Benyamin Netanyahu, diciendo: “No podemos seguir permitiendo que Israel sea tratado con tanto desprecio y total falta de respeto. Ellos solían tener un gran amigo en Estados Unidos, pero…….” Así que ya contando con el apoyo de EEUU, Israel quiere vengar al Consejo de Seguridad de la ONU y a todos aquellos que se le opusieron.
Israel se burla de las organizaciones competentes
Los nuevos asentamientos planeados por Israel son como una burla al Consejo de Seguridad de la ONU, la Unión Europea, la Liga Árabe y las organizaciones pro derechos humanos, como Human Rights Watch, y otras entidades que habían condenado estas acciones israelíes.
De hecho, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución con 14 votos a favor, el pasado 23 de diciembre, en la que condenó los asentamientos israelíes y los calificó de un obstáculo serio para la solución de dos Estados.
Por lo tanto, las duras reacciones desde Palestina hasta la ONU, la Liga Árabe y la UE no se hicieron esperar. El presidente palestino, Mahmud Abás, calificó el nuevo plan como provocativo y dijo: “El anuncio israelí de construir nuevas viviendas en los territorios ocupados no es más que una declaración de guerra a la paz, una declaración de guerra a la solución de dos Estados. Esto significa que el régimen de Tel Aviv está decidido a violar el derecho internacional y la resolución más reciente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.
A su vez, la ONU y la UE lo calificaron de lamentable, y consideraron que aumentan las preocupaciones acerca del fin del conflicto israelí-palestino. En este contexto, la Liga Árabe emitió una contundente declaración y, a través de su secretario general, Ahmed Abulgueit, consideró el enfoque israelí como una forma de desprecio a la comunidad internacional.
Hay que ser conscientes de que Israel, con esta medida, está desafiando a las máximas organizaciones internacionales. El Consejo de Seguridad de la ONU tiene la labor de proteger la seguridad mundial y mantener la paz, la Unión Europea es un bloque importante económico y político, sin embargo, Tel Aviv los ignora y hace lo que le viene en gana. En cierta forma, cuestionando la legitimidad de estas entidades, razón por la cual, debe producirse una reacción seria, que vaya más allá de emitir comunicados y condenas sobre el papel. De no ser así, podrían salirse de control los intentos por mantener el orden internacional.
En este mismo contexto, la falta de acción real se puede señalar como otro punto que nos aclara los motivos del caso omiso de Netanyahu a las condenas internacionales. Hasta el momento, pese a que el régimen israelí ha provocado diferentes crímenes, como la matanza de palestinos en varias guerras, además de mantener el bloqueo a la Franja de Gaza, no ha habido ninguna medida seria ni severa en su contra, así que ya es inmune ante tales críticas y condenas.
Además, ahora con el apoyo de Trump, quien también ha asegurado que trasladará la embajada de los Estados Unidos desde Tel Aviv a Al Quds, Netanyahu seguirá intensificando sus presiones a los palestinos. Por lo tanto, si no se adopta una medida eficaz contra el extremismo del premier israelí, existe una posibilidad real de que se desate una nueva guerra que podría ser letal e incluso de desgaste que devastaría la región de Oriente Medio.


viernes, 10 de marzo de 2017

Bassel A´raj, un resistente militar y cultural contra la ocupación

Bassel al A´raj
Sara Taha Moughnieh

Bassel al A’raj, un palestino de 31 años de edad y originario de Belén, un farmacéutico, intelectual y activista, quedó inscrito el lunes en la lista de héroes muertos por las fuerzas de ocupación israelíes en el camino de la liberación de Palestina.
Tras meses de búsqueda, los ocupantes israelíes no pudieron capturar a A’raj vivo. Este último participó en una batalla individual, que duró dos horas, contra la fuerza israelí que atacó su refugio, para luego tomar su cuerpo y mantenerlo en cautividad.
Poco después de que la muerte de A’raj fuera anunciada, el hashtag “the battling intellect” surgió en las redes sociales y los activistas comenzaron a informar sobre este héroe cuyo nombre fue ocultado durante meses debido al temor de los ocupantes hacia su lucha en los campos militar e intelectual.
Hace sólo dos días, el nombre de Bassel al A’raj no era popular. Hoy, la sangre de A’raj ha restablecido un espíritu de combate que ha unido a los partidarios de la resistencia militar y la resistencia intelectual.
“Nunca hubiera imaginado que este joven educado que conocí en Beirut hace dos años escogiera la opción militar. Nosotros, escritores y periodistas, preferimos decir que estamos combatiendo al enemigo intelectual y culturalmente, pero Bassel al A’raj fue el más noble entre nosotros; él combinó la resistencia intelectual y la militar”, manifestó el periodista Qassem Qassem al periódico Al Akhbar.
Aquí está la importancia de este joven que luchó contra el enemigo israelí de todas las maneras posibles y tuvo la preocupación de preservar la historia palestina en sus mínimos detalles.
“Él era altamente educado y consciente, y fue una referencia en lo tocante a la cultura palestina para muchos periodistas y activistas dentro y fuera de los territorios ocupados. Si le preguntaban sobre un traje palestino, él explicaba la historia de este traje, así como la región de la que procedía y la familia a la que pertenecía … él era como una enciclopedia”, dijo un amigo de A’raj al sitio web de Al Manar.
Jodor Salameh, activista libanés, otro amigo de A’raj, indicó que “Bassel era una fuente del conocimiento en cada campo. Él se ocupó de la relación entre la religión y la sociedad. Era capaz de establecer una ciencia social local más que una ciencia importada. Tenía una historia que contar sobre cada aldea, calle o piedra de Palestina. Conocía los nombres de todas las batallas y mártires”.
A’raj solía organizar visitas educativas para jóvenes y turistas palestinos dentro de Palestina. Los llevaba a las regiones en las que los palestinos lucharon contra los británicos e israelíes. También se ocupó de documentar las revueltas palestinas y la historia, desde antes de la Nakba (Catástrofe).
Hablando para el sitio web de Al-Manar, Salameh explicó que “Bassel vio que el camino de Palestina era recto, sin ninguna desviación o curvas. Se dedicó a documentar la causa palestina, a escribir su historia y a pasarla de una generación a otra … Era un devorador de libros y un “batallador” … y, a diferencia de muchas personas, era un buen oyente y concluía cada conversación con el nombre de un libro, una referencia o un artículo”.
“Tenía un proyecto claro que se basaba en la resistencia, ya que estaba muy influenciado por la experiencia libanesa en el campo de la lucha contra la ocupación”, agregó Salameh.
En 2015, A’raj asistió a la Conferencia de Apoyo a la Resistencia en Beirut. Tan pronto como regresó a Palestina, desapareció durante una semana junto con un par de jóvenes.
La Autoridad Palestina declaró que este grupo estaba organizando una operación militar contra los israelíes. Paralelamente, los israelíes afirmaron que este grupo había sido reclutado por Hezbolá en el Líbano. Sólo una semana más tarde, la Autoridad Palestina capturó A’raj, pero éste y sus amigos negaron su preparación en cualquier operación alegando que estaban en un viaje de campamento.
La Autoridad Palestina encarceló A’raj y sus amigos en la prisión de Bitonia. En concurrencia, el jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, apareció en el Canal 10 de la televisión israelí diciendo que había abortado una gran operación dirigida a atacar a los israelíes.
A’raj y sus amigos fueron torturados en la cárcel. Al palestino “batallador”, que tenía diabetes, se le negó la medicación, un hecho que influyó en su salud. Ellos iniciaron una huelga de hambre que duró un mes. Más tarde, la Autoridad Palestina los liberó 6 meses después de la detención.
Tan pronto como fueron puestos en libertad, y sobre la base de la Política de Coordinación de Seguridad de la Autoridad Palestina-Israel, que incluye el intercambio de información entre las dos partes, la Autoridad Palestina envió un informe de investigación sobre A’raj y sus amigos a los israelíes.
Bassel luchó heroicamente contra el Ejército israelí durante dos horas.
Según es sabido, la Autoridad Palestina está de acuerdo con las autoridades sionistas en que éstas capturen a los prisioneros que la AP libera. Así, la Autoridad Palestina puede negar cualquier acusación de arrestar a los combatientes de la Resistencia.
En el acuerdo de Taba de 1995 se identificó la política de coordinación de seguridad de Israel-AP, en la que se declaraba que la Autoridad Palestina era responsable de luchar contra “los terroristas y el terrorismo” y de tomar las “medidas adecuadas” contra ellos. Esto se lleva a cabo a través de un comité conjunto palestino-israelí, que confisca las armas de Resistencia, específicamente Hamas, el Yihad Islámico y Brigadas de los Mártires de Al Aqsa.
La Autoridad Palestina detuvo la coordinación de seguridad después del estallido de la Intifada de Al Aqsa en 2000. Sin embargo, ella fue restaurada cuando Mahmud Abbas alcanzó el poder. En aquella ocasión, el primer ministro sionista Ariel Sharon dijo: “Vemos grandes oportunidades en la elección del presidente Mahmud Abbas. Esperamos que pueda dirigir a su pueblo y crear una ley democrática que respete a la sociedad, que construya sus instituciones, combata el terrorismo y desmantele la infraestructura de las organizaciones terroristas”.
“La postura de Bassel hacia la Autoridad Palestina estuvo basada en su ideología revolucionaria, ya que claramente creía que esta entidad tenía un trabajo limitado que cumplir y que, si no fuera por el beneficio que presta a la ocupación israelí, el mundo no habría permitido su establecimiento”, señaló Salameh.
Debido al martirio de Bassel, una atmósfera revolucionaria ha dominado los medios de comunicación social y este tema del martirio se ha convertido en fundamental en los últimos tres días en al menos cuatro países (Líbano, Palestina, Egipto y Jordania).
Según Salameh, “éste es un punto de transición. Hoy en día, deberíamos basarnos en la experiencia de Bassel en lugar de llorar su partida. Debemos transformar a Bassel en un referente de la lucha intelectual en curso en contra de cualquier forma de coordinación, normalización o paz con la entidad sionista”.
“Estoy seguro de que la salida de Bassel producirá una reacción negativa contra los asesinos: la Autoridad, que está persiguiendo a cualquier forma de Resistencia, y los ocupantes israelíes, que han producido decenas de miles de héroes mártires y que han cambiado el enfoque de miles de otros intelectuales al matar a Bassel al A´raj”.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Detrás de la Razón - Israel contra el mundo, Trump detrás



La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) establece que los asentamientos que hace Israel sobre territorios palestinos, son ilegales.
Estos asentamientos y construcciones son sobre todo una flagrante violación del derecho internacional. Queda entonces así y se exhibe también así, que está prohibido lo que hace el régimen de Israel.
El planeta Tierra, a través de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) le demanda al régimen de Tel Aviv detener inmediatamente cualquier construcción más que viole justo estos parámetros legales internacionales.
¿Qué hace Israel? Se ríe, e ignora lo que diga el planeta, lo que diga la ONU, lo que diga cualquier resolución. Sólo esperó unos días a que Donald Trump se convirtiera presidente oficial de Estados Unidos, y entonces dio la orden de construir 2500 casas en territorios palestinos, desafiando así a todo el planeta.
Europa inmediatamente contesta: "Es lamentable que Israel proceda con esta política a pesar de las constantes y serias preocupaciones y objeciones que la comunidad internacional ha planteado en todos los niveles".
Pues explica que la intención de tener dos estados, uno judío y el otro palestino, parece ser la única vía para resolver el sempiterno conflicto, que ha traído miles de muertes y violaciones atroces a los derechos humanos, pero que con la actitud y la nueva decisión de Israel, se quiebra toda posibilidad para llegar a ese fin y también al diálogo conciliador.
La ONU fue tajante también al reaccionar, dice que con la decisión del régimen de Israel obstaculizaría la meta de los dos estados. “Para el secretario general no hay alternativa a una solución de dos estados... Toda decisión unilateral que pueda obstaculizar el objetivo de los dos estados preocupa al secretario general”, declara el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
La Liga Árabe (LA), por su parte, dijo que se trata de una gran humillación que hace Israel al mundo entero, “confirma el enfoque de Israel, pleno de desprecio y desafío respecto a la voluntad de la comunidad internacional”, destaca el secretario general de la LA, Ahmed Abul Gheit.
El régimen de Israel esperó solo unos días para que el expresidente de EE.UU., Barack Obama, se fuera, y Trump ascendiera al poder de manera formal para entonces servirse con la cuchara grande más propiedades ilegales en territorios ocupados.
Trump había dicho que Obama había tratado muy mal a Israel y que él sería su defensor. Por eso quizá el régimen de Tel Aviv reaccionó así, y por eso quizá Trump nombra a su yerno el señor Jared Kushner como asesor presidencial y quizá como un árbitro en la disputa palestina-israelí.
Pero mire quién es Kushner, es nieto de supervivientes del holocausto nazi, y de familia ortodoxa, y justo la Fundación Kushner ha destinado decenas de miles de dólares para que Israel construya asentamientos ilegales en territorio palestino. Negocio redondo, desde Oriente Medio hasta Washington.
En Detrás de la Razón, nosotros preguntamos, los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar. Lo importante es detectar las aristas que no nos dicen.
El análisis, las preguntas y respuestas a las nueve treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres y Madrid, siete de la tarde; México a las 12 y Colombia, una de la tarde.

Por: Roberto de la Madrid.


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lunes, 27 de febrero de 2017

Soldado israelí le da agua a una mujer palestina de 74 años de edad y luego le dispara en la cabeza

Durante el bombardeo israelí y el incursión de la Franja de Gaza el verano pasado, un soldado israelí se acercó a una mujer palestina de 74 años, Ghalya Abu-Rida, para darle un sorbo de agua.
Él le dio el agua, tomó una foto con ella y luego le disparó en la cabeza desde una distancia de un metro. Luego vio cómo sangró hasta morir, informó el Centro de Información de Palestina.

Así es como Ahmad Qdeh, periodista de Al-Aqsa TV, describió la escena que presenció durante la última agresión israelí. El portavoz del ejército israelí, Avichay Adraee, compartió la foto de un soldado israelí que sostenía una botella de agua y ayudaba a la anciana a beber como ejemplo de la “humanidad” del ejército israelí hacia los civiles en la Franja de Gaza. 
Las ejecuciones sobre el terreno figuran entre las historias que Qdeh informó durante la agresión israelí en la Franja de Gaza. Él dijo: “Ghalya Ahmad Abu-Rida vivió en el área de Khuza’a en el este de la ciudad de Khan Younis. Vivo en esa zona también e hice un reportaje televisivo sobre su historia después de que los soldados israelíes la ejecutaron durante la agresión”.
“Durante la agresión, un soldado israelí se acercó a la anciana y posó para una foto mientras le daba agua. Luego la ejecutaron disparándole en la cabeza desde una distancia de un metro y dejándola sangrar hasta que muriera”, agregó. 
Ghalya nació en 1941. Vivió sola en una habitación cerca de la casa de sus hermanos en el barrio de Abu-Rida de Khuza’a. No tenía hijos. Su barrio fue uno de los primeros lugares invadidos por el ejército israelí durante la agresión. 
Ejecución pública 
Majed Abu-Rida, el sobrino de Ghalya, confirmó a los medios de comunicación que su tía tenía deficiencias visuales y apenas podía ver. Dijo que el ejército israelí ha clamado falsamente humanidad mientras ejecutaba a sangre fría a su tía. 
Ghalya, con su cuerpo débil y cabello blanco, se negó a abandonar su casa después de que el ejército israelí ordenó a los residentes de Khuza’a evacuar. Pensó que su vejez la protegería de ser un objetivo, así que se quedó en su casa y se negó a unirse a la mayoría de los residentes que abandonaron la zona cuando comenzó la invasión. 
El 3 de agosto, las fuerzas israelíes anunciaron una tregua y permitieron que el personal médico llegara a la zona de Khuza’a. Ghalya fue encontrada muerta después de que sangrara a muerte cuando le dispararon en la cabeza cerca de su casa, Al-Aqsa TV confirmó en un Memorándum. Su hermano confirmó que la foto compartida por el ejército israelí hizo que la familia creyera que Ghalya estaba en manos del ejército israelí. La familia también creyó que la zona en la que Ghalya apareció en la foto y el lugar en el que la encontraron confirma que las fuerzas israelíes la mataron después de tomar la foto para los medios de comunicación. 
Desinformación
Ahmad Al-Farra, profesor de medios de comunicación en las universidades de Gaza, dijo: “La foto que el portavoz del ejército israelí compartio es una propaganda engañosa del ejército israelí para presentar un retrato humano de sus soldados. Puede mejorar la oportunidad de perseguir a los soldados del ejército israelí como criminales de guerra ante la Corte Penal Internacional “. 
“Esta foto demuestra la confusión del portavoz del ejército israelí en la defensa de su ejército. Esto demuestra que mataron a civiles “, agregó.
“La ocupación israelí miente y desinforma en un intento de afectar a la opinión pública internacional. Explora los medios de comunicación árabes y la diplomacia palestina de exponer los crímenes de la ocupación israelí “. El exigió el lanzamiento de una gran campaña para exponer las mentiras y falsificaciones israelíes. 
Al-Farra subrayó la necesidad de una campaña de iluminación mediática para corregir la falsa imagen que Israel presenta sobre su ejército y la resistencia. 
Israel llevó a cabo una guerra de 51 días que cobró la vida de alrededor de 2.200 palestinos e hirió a otros 11.000.




 Tomado de:  Institutomanquehue.org